miércoles, 4 de octubre de 2017

Ajo añejado, como posible tratamiento en pacientes que han sufrido un infarto cerebral

La enfermedad cerebrovascular constituye una de las principales causas de muerte en todo el mundo, pues según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2015 ocasionó, junto con los infartos de miocardio, 15 millones de defunciones a nivel global.

En el Laboratorio de Patología Vascular Cerebral del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNNMVS) de Ciudad de México (México), se investiga el efecto del ajo envejecido y su principal compuesto (la S-alil cisteína) en modelos preclínicos de infarto cerebral, con la idea de que, en un futuro, pueda ofrecer una alternativa terapéutica que atenúe las secuelas que se presentan en aquellas personas que sobreviven a un infarto cerebral.

Actualmente, el único tratamiento aprobado consiste en la administración de un agente trombolítico que solo se administra a menos del cinco por ciento de los pacientes.

El ajo contiene un alto contenido de compuestos con azufre, los cuales no es común encontrarlos en frutas o vegetales. El extracto de ajo envejecido es una presentación que se obtiene de los dientes de ajo, mediante un proceso de añejamiento en etanol. Este proceso genera una serie de compuestos químicos que no se encuentran o se encuentran en baja cantidad en los dientes de ajo, como la S-alil cisteína.

Se han comunicado varios efectos beneficiosos de los compuestos sulfurados presentes en el ajo como: antimicrobiano, anticancerígeno, hipoglucémico, antihipertensivo o hipolipémico; sin embargo, su principal efecto benéfico se ha asociado con sus propiedades antioxidantes y dado que el estrés oxidativo se encuentra presente en prácticamente cualquier patología, podría representar una alternativa para retrasar la aparición de las secuelas que se observan en la enfermedad cerebrovascular.


Una desventaja del uso del extracto de ajo envejecido es que no sabemos cuál o cuáles compuestos son responsable(s) de los efectos que observamos en el laboratorio; sin embargo, es posible que la mezcla de estos compuestos sea necesaria para potenciar este efecto protector.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Nuestra flora intestinal puede influir en la capacidad para adelgazar (o engordar)

En los últimos años cada vez se han ido publicando más artículos sobre las bacterias intestinales (microbioma), demostrándose que pueden estar implicadas en numerosas funciones de nuestro organismo, como la síntesis de neurotransmisores, la prevención de tumores, la calidad del sueño, la mejora de nuestra respuesta inmunológica, etc. Pero ahora un nuevo estudio demuestra que también puede afectar a la facilidad que podemos tener para adelgazar o engordar.

La nueva investigación, publicada en el “International Journal of Obesity”, por investigadores, del Departamento de Nutrición, Ejercicio y Deportes de la Universidad de Copenhague, (Dinamarca) ha demostrado que las diferentes proporciones de bacterias intestinales pueden determinar cuánto peso una persona es capaz de perder en determinadas condiciones.

En el ensayo clínico participaron 62 personas con un perímetro abdominal por encima de lo normal y se les dieron instrucciones para seguir durante 26 semanas la “Nueva Dieta Nórdica” (verduras de hoja, bayas, cereales integrales) o la “Dieta Media Danesa” (carne magra, huevos, lechuga, café, sin cereales) y se les agrupó según los niveles que presentaban de dos tipos diferentes de bacterias intestinales, Prevotella y Bacteroides.

Se encontró que los que tenían una mayor proporción de Prevotella y siguieron la Nueva Dieta Nórdica tuvieron más éxito en el plan de adelgazamiento que los que siguieron la Dieta Media Danesa. Cuando la proporción se invirtió, no hubo diferencia en la pérdida de peso entre las dos dietas.

Del mismo modo, los que tenían niveles más altos de Prevotella también fueron capaces de cambiar la grasa corporal más fácilmente.


Con carácter general, se puede modificar cualquier desequilibrio en las bacterias intestinales, sustituyendo el azúcar, el alcohol y la cafeína por una dieta saludable, rica en fruta y verduras frescas, y complementada con probióticos y prebióticos, que aumentan la salud intestinal.

lunes, 25 de septiembre de 2017

La telomerasa, fuente de la eterna de juventud, pero relacionada con la progresión del cáncer, puede ser inhibida por la seta Ganoderma lucidum.

A medida que una célula normal se divide va perdiendo fragmentos de los extremos de los cromosomas (telómeros) y por tanto de ADN, provocándose una disminución progresiva de funcionalidad y en última instancia la muerte celular. Este proceso explica por qué las células normales son mortales.

La telomerasa es una enzima que permite agregar ADN a los telómeros, evitando así su acortamiento. Mediante este mecanismo una célula mortal se podría convertir en una célula inmortal, ya que podría dividirse indefinidas veces, evitando así su envejecimiento.

Las células tumorales evitan precisamente este acortamiento de los telómero aumentando los niveles de telomerasa. Esto ocurre en más del 95% de todos los tipos de tumores humanos, lo cual es una clara indicación de que es algo esencial para que el tumor crezca. De hecho, ya se ha demostrado que células tumorales cultivadas en el laboratorio a las que se les quita la telomerasa mueren rápidamente debido a un agotamiento de sus telómeros.

El carcinoma nasofaríngeo es una enfermedad maligna relacionada con infección previa por el virus de Epstein-Barr (EBV) por lo que se realizó una investigación de los fitoquímicos presentes en la seta Ganoderma lucidum (Reishi) con el fin de valorar  la posibilidad de que alguno tuviera acción antiviral.

Se consiguieron aislar cinco triterpenoides mediante espectroscopia: ácido ganodérico A, ácido ganodérico B, ganoderol B, ganodermanonitriol y ganodermanondiol y se buscó, si alguno de ellos presentaba una inhibición de la activación de antígenos de EBV con lo que se podría prevenir la aparición de un cáncer nasofaríngeo.


Todos los triterpenoides mostraron efectos inhibitorios significativos y además, también se inhibió la actividad de la telomerasa, especialmente el ácido ganodérico A, por lo que los autores concluyen que existe evidencia para la aplicación de estos triterpenoides y de Ganoderma. lucidum completo en el tratamiento del cáncer nasofaríngeo.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Ácido fólico contra el autismo provocado por pesticidas.

El autismo es un trastorno neurológico complejo que forma parte de los trastornos del espectro autista que dificulta la capacidad para comunicarse y relacionarse con el exterior y por un comportamiento restringido y repetitivo y que según la OMS afecta a 1 de cada 160 niños.

Sus causas se desconocen aunque parece tratarse de una enfermedad multifactorial donde intervienen factores genéticos y ambientales. Dentro de los ambientales, uno de los más importantes es la sobreexposición materna a los pesticidas.

Un estudio realizado en 300 niños de 2 a 5 años de edad con autismo y otros 220 sin la enfermedad, evidenció que aquellas madres que habían tomado ácido fólico en el momento periconcepcional para evitar enfermedades del desarrollo del tubo neural (como la espina bífida), redujeron la probabilidad de que sus hijos desarrollaran autismo aun cuando estuvieron expuestas a pesticidas domésticos o agrícolas.

El ácido fólico es la forma sintética de la vitamina B9, y juega un papel crítico en la reparación y la síntesis del ADN, y a la hora de determinar qué genes se activan o se desactivan.

Referencia bibliográfica: https://ehp.niehs.nih.gov/ehp604/

sábado, 12 de agosto de 2017

Un aminoácido, la glutamina, capaz de suprimir las recurrencia del virus del herpes simple

La glutamina es un aminoácido que cumple numerosas funciones en el organismo. Neutraliza las moléculas de amoníaco en el cerebro, aumenta la masa muscular, neutraliza residuos ácidos a nivel muscular (efecto tampón), mejora la permeabilidad intestinal y un largo etcétera.


El equipo de Jeffrey I. Cohen, jefe del Laboratorio de Enfermedades Infecciosas, del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), uno de los Institutos Nacionales estadounidenses de Salud (NIH), presentó un estudio en el que logró demostrar que los suplementos de glutamina pueden suprimir la reactivación del virus del herpes simple (HSV) en ratones y conejillos de indias.
En la actualidad, no existe cura para la infección de los virus del herpes (HSV-1 y HSV-2), responsables de infecciones en las que por lo general se manifiestan con lesiones recurrentes en la región perioral (herpes labial) o en la cornea (queratoconjuntivitis herpética), así como en la zona genital respectivamente y de forma recurrente.
Investigaciones anteriores habían demostrado la importancia que tienen, a la hora de controlar esos episodios recurrentes de úlceras, las células T específicas contra los HSV, y también que las células T activadas requieren un mayor metabolismo de glutamina (un aminoácido producido por el cuerpo y presente en los alimentos). Por tanto, los autores especularon que un suplemento de glutamina podría incrementar la función de las células T y mejorar el control de la infección.

En la investigación se asignaron aleatoriamente a cada animal (ratones y conejillos de Indias) a uno de varios grupos distintos de tratamiento. Dos semanas después de la infección, algunos animales recibieron un suplemento oral de glutamina y otros no. Los resultados mostraron que los ratones que lo recibieron tenían una menor probabilidad de reactivación del HSV-1 que los que no lo recibieron, y de manera parecida, los conejillos de indias que recibieron glutamina tenían menos posibilidades de experimentar brotes recurrentes de HSV-2 que aquellos que no recibieron el suplemento.

Aunque el estudio no se ha realizado en humanos, los resultados nos permiten pensar que estos resultados podrían ser extrapolables a humanos y actuar como base de futuros tratamientos para estas infecciones por virus del herpes.


miércoles, 9 de agosto de 2017

Los sulforafanos del brócoli podrían convertirse en un tratamiento para la diabetes

Los extractos de brócoli ricos en sulforafanos, podrían contribuir a normalizar los niveles de glucosa en pacientes con diabetes tipo 2, según se desprende de un estudio publicado en la revista "Science Translational Medicine".

Los investigadores de Suecia, Suiza y Estados Unidos dirigidos por Annika Axelsson intentaban localizar una alternativa eficaz y sin efectos secundarios a la metformina, Tras un análisis computacional para identificar compuestos que pudieran contrarrestar los cambios de expresión génica asociados con la diabetes de tipo 2 y tras haber analizado 3852 compuestos para fármacos que pudieran potencialmente revertir la enfermedad, el compuesto químico más prometedor fue el sulforafano, un compuesto natural que se encuentra en las crucíferas.

Posteriormente se realizó un ensayo aleatorizado controlado frente a placeboles con 97 pacientes con diabetes de tipo 2 que duró 12 semanas. Los participantes con obesidad y diabetes tipo 2 que se incorporaron al estudio con la enfermedad no regulada mostraron niveles de glucosa en sangre en ayunas significativamente menores que los controles.



martes, 4 de julio de 2017

El licopeno del tomate, actúa en el cáncer de colon

Investigadores del grupo Química de biomoléculas y procesos alimentarios de la Universidad de Almería han confirmado, en líneas celulares 'in vitro', que los extractos de tomate tienen actividad frente al cáncer de colon, debido al licopeno, un fitoquímico que se encuentra de forma más abundante cuanto más rojos, lisos y redondos son éstos.

En el artículo publicado en "Journal of the Science of Food and Agriculture", los investigadores explican cómo el licopeno, actúan frente al desarrollo de células tumorales originarias del colon, impidiendo su proliferación.

En el estudio, además, han incluido pruebas donde se ha analizado el efecto conjunto en los cultivos celulares de carotenoides de tomate junto al aceite de oliva. Estos ensayos confirman efectos inhibidores significativamente más altos que los obtenidos a partir de cada uno de ellos actuando por separado. Según estos investigadores, existen muchos compuestos diferentes con acción antitumoral en el aceite de oliva, como los polifenoles, que se suman a la acción de las sustancias bioactivas del tomate.

En las investigaciones desarrolladas 'in vitro' han observado cómo cualquier variedad de tomate impide la proliferación de células de cáncer colorrectal a concentraciones muy bajas. Sin embargo, las variedades más coloreadas poseen una capacidad superior, ya que contienen una mayor proporción de licopeno y ácidos grasos.

Dentro de la dieta mediterránea son numerosas las recetas que unifican ambos ingredientes --gazpacho, salmorejo, ensaladas, tomate frito, zumo, entre otros--. Por tanto, esta investigación confirma, asimismo, estudios anteriores realizados sobre los efectos beneficiosos que se atribuyen a este patrón dietético típico del sur de Europa.

Durante los ensayos, los investigadores han trabajado con líneas celulares HT-29, una línea de cáncer colorrectal humano. Todas las variedades de tomates se han analizado para conocer su composición en compuestos bioactivos, como carotenoides, esteroles, ácidos fenólicos y ácidos grasos.

Se ha podido así determinar la acción de distintas concentraciones de estos extractos contra las células cancerígenas, comparándolos con controles de estas células sin añadir extractos y frente a otras células no tumorales procedentes también del colon.
Los resultados han demostrado que, mientras los compuestos del tomate actúan contra las células tumorales, las células sanas no se ven comprometidas por su acción.